Pasos para pintar una pared de cemento
¿Acaban de tarrajear la pared de tu casa o quieres pintar sobre pared ya pintada? Cualquiera sea el caso vas a tener que ensuciarte un poco, ya que tendrás que lijar las paredes para lograr un mejor acabado. En esta nota te contamos cuáles son los pasos para lijar una pared de cemento.
¿Cómo pintar una pared de cemento nueva?
No es lo mismo pintar una pared recién tarrajeada que repintar una pared. Si se trata de una pared que acaba de ser tarrajeada hay que usar en ella cepillos metálicos o espátulas para limpiar la superficie y luego recién pasar una lija, como la lija de fierro K200 de óxido de aluminio, que sirve para tarrajeo, así se logra que la superficie quede homogénea y libre de restos de concreto.
Antes de usar la pintura se tiene que emplear un sellador o fijador en la pared con ayuda de un rodillo. El uso de este material es importante porque evita que la pared absorba la pintura después, así ahorrarás pintura y evitarás la humedad.
En ocasiones, después del paso anterior hay que empastar, pero esto va a depender de cada pared. Si tienes que empastar deberás volver a lijar al día siguiente para retirar el exceso de material. Luego de lo anterior, tienes que limpiar la pared para recién aplicar la pintura que hayas elegido. Se recomienda aplicar dos manos de pintura para un acabado más profesional.
¿Cómo pintar una pared ya pintada?

No en todos los casos será necesario lijar la pintura anterior para quitarla. Esto solo se requiere cuando la capa está en mal estado. En ese sentido, hay que ver si cuenta con zonas ásperas, rebabas u otras imperfecciones y lijarlas para que la pintura tenga un mejor agarre.
Respecto al proceso de pintado de este tipo de paredes, hay que partir por limpiarlas bien. Luego se deben raspar las zonas descascaradas que pueda tener y, finalmente, lijarlas. Se recomienda que en estos casos se usen lijas de grano 120 que ayuden a nivelar, como la lija A275, que es perfecta para el repintado o lijado de paredes ya empastadas.
El truco de un buen acabado está en el proceso anterior ya que con la lija no solo se eliminan las manchas sueltas, sino que se aplana la superficie. Del mismo modo, se recomienda lijar ligeramente las paredes ya pintadas para mejorar la adherencia de la nueva pintura.
Luego del paso anterior, se continúa de la misma forma que se hiciera con una pared nueva. Puedes aplicar entonces el sellador para mejorar la adherencia y seguir con la masilla para rellenar grietas. Si haces esto último deberás volver a lijar para finalmente pintar todo con el color que hayas elegido.
No olvides proteger bien tus pisos, ventanas, puertas y muebles, mientras pintas. Además, procura elegir siempre materiales de calidad, como las lijas del catálogo de Norton, que se encuentran disponibles en nuestros distribuidores autorizados.